La enzimas se encuentran en los alimentos crudos

Hoy sabemos que las enzimas son indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo. La mayoría de los procesos de nuestro organismo las necesitan. Podemos encontrarlas en los alimentos frescos y crudos. Las enzimas son muy sensibles al calor, de ahí que los alimentos cocinados apenas tengan. Si no consumimos suficientes alimentos crudos para satisfacer las necesidades diarias de enzimas de nuestro cuerpo, el páncreas deberá hacer un esfuerzo extra para fabricarlas durante la digestión. Esto provocará un déficit de enzimas metabólicas vitales para el buen desarrollo de todas las funciones celulares de nuestro cuerpo.

Cuanto más vivo sea un alimento, más enzimas contendrá. Los alimentos más vivos que existen son las semillas. Las semillas son capaces de germinar, es decir, de crear vida. Un brote germinado es el alimento más completo que hay. Las legumbres, por su parte, también pueden germinar.

Es un hecho que las personas que tienen una alimentación rica en alimentos crudos enferman menos, se mantienen mas jóvenes, tiene mejor humor y más energía… El impacto en nuestra salud es total. Según Hiromi Shinya, autor del libro “La enzima prodigiosa”, los alimentos vivos (las frutas, verduras, legumbres y granos) deberían representar un 85% de nuestra dieta.

Ensalada de hijos con que de cabra

Dietas ricas enzimas

La llamada dieta crudífera es aquella compuesta totalmente por alimentos que no han sido cocinados a mas de 40 grados. Y es que las altas temperaturas además de degradar las enzimas, también destruyen las vitaminas, antioxidantes y fitoquímicos propios de los alimentos frescos.

Dicho esto, la realidad es que el día a día nos impone otros ritmos y no siempre nos da la oportunidad de seguir rigurosamente según qué dietas. Así pues, a continuación indico unos puntos básicos a tener en cuenta, fáciles de cumplir y que ciertamente ayudarán a mejorar tu alimentación:

  • Toma a diario alimentos crudos tales como frutas y verduras frescas, algas, semillas, frutos secos (pero en crudo, ¡frutos secos fritos no cuentan!).
  • Comienza tus comidas siempre con ensaladas (de hojas frescas, nada que venga en un bote o lata), esas enzimas facilitarán la digestión de esos alimentos y los que vengan detrás. Puedes usar canónigos, rúcula, espinacas, berros, lechuga, endivias, col kale, etc.
  • Los germinados son los alimentos vivos por excelencia. Cómpralos o germínalos en casa, pero empieza a incorporarlos a tu alimentación. Consúmelos dos o tres veces por semana, en ensaladas, como guarnición del gazpacho, como tú quieras.
  • Prioriza los tipos de cocción en este orden: cocción al vapor, hervido, cocción a presión, salteado y pochado. En la fritura, la plancha, el horno, la brasa o el microondas las temperaturas pueden llegar a ser muy altas, evita que todas tus comidas tengan ese tipo de cocción, ya que estarás desgastando tu organismo.
  • Un cereal integral tiene más vida (y por lo tanto, mas enzimas) que uno refinado al que se ha desprovisto del salvado y el germen.
  • Existen deliciosas recetas de comida en crudo. Busca recetas crudíferas por internet y ponte el reto de comer dos días a la semana así. De esta forma ayudarás a equilibrar tu dieta.

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