Siempre he sido una persona muy de guardarlo todo: las bolsas de la compra, los tarros de cristal, envases de plástico, los pompones de los regalos… y por supuesto las cajas. Son mi debilidad, grandes, pequeñas… las prefiero de color cartón, pero las hay con diseños y colores muy bonitos también.

Desde que soy mamá, guardo con especial entusiasmo las cajas de cartón grandes de paquetes planos de muebles de Ikea, son fantásticas para construir infinidad de juguetes: castillos, coches, casas… o para recortarlas con formas y luego dejar que las pinten y decoren a su gusto.

Obviamente es un juguete que dura lo que dura, unos pocos días y a la basura. Pero total, ese era su destino inicialmente, y así al menos ha servido para dar rienda suelta a la creatividad de los mas pequeños de la casa. ¿¡Quién da mas por menos!?

Aquí os dejo algunas ideas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.